Este martes por la noche, la provincia de Buenos Aires registró un nuevo fallecimiento por hantavirus. Una mujer de 35 años falleció en la ciudad de Arrecifes, al norte de la provincia, sumando un total de 14 muertes por este virus. Hasta el 27 de diciembre, según el Boletín Epidemiológico Nacional, se informaron 77 casos confirmados y un total de 23 muertes, a las cuales se suman las de las últimas tres semanas.

Qué precauciones tomar ante los nuevos casos de hantavirus: se suma una muerte en Buenos Aires

La víctima vivía en Campo Lavalle, una zona rural, junto a su familia. El 14 de enero comenzaron sus síntomas y llegó al Hospital Municipal Santa Francisca Romana recién el 18 de enero para una consulta. Ese día fue internada en terapia intensiva, donde falleció pocas horas después, según confirmó el Ministerio de Salud de Buenos Aires a la Dirección de Vigilancia Epidemiológica y Control de Brotes.

Además de la mujer fallecida, uno de sus hijos presentó síntomas días previos a la muerte de su madre. El cuadro incluyó vómitos y diarrea, por lo que los equipos de Salud y Bromatología locales activaron las rutinas de control de foco. El Departamento de Zoonosis Rurales de la DVEyCB programó una visita domiciliaria para continuar con la prevención. Los demás miembros de la familia no registraron sintomatología.

Una niña y un adolescente murieron por hantavirus en Buenos Aires

La zona central del país, comprendida por Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, es la que registra hasta ahora la mayor cantidad de casos en Argentina. En Buenos Aires, durante enero y febrero, sorprendieron las muertes de una niña de 10 años y un adolescente de 14 que presentaron síntomas intensos.

Durante la segunda semana de enero, el Gobierno Municipal de General Belgrano confirmó el fallecimiento de una niña de 10 años por hantavirus. La menor vivía con su familia en el paraje rural Chas. Por otra parte, Rodrigo, el adolescente de 14 años que murió por hantavirus, fue a una consulta en el hospital de San Andrés de Giles y su familia denunció no haber recibido una atención adecuada.

El padre de Rodrigo declaró que los síntomas iniciaron el 25 de diciembre. La consulta se realizó días después, el 29 de diciembre, pero los médicos le indicaron ibuprofeno como único tratamiento. “Aunque no le bajaba la fiebre, no fueron capaces de mandarle a hacer una placa o un análisis de sangre”, señaló.